




Hace unos días Juanejo nos lanzaba un reto-recordatorio para evocar la figura de Drazen Petrovic en los 13 años de su muerte. Por supuesto, no hace falta esperar una fecha redonda, ni siquiera el aniversario exacto, para darse el gustazo, y la punzada en el estómago de la nostalgia, de escribir algunas líneas sobre el genio de Sibenik, alguien ABSOLUTAMENTE irrepetible en la Historia del baloncesto, tanto FIBA como NBA. Hay tantos recuerdos sobre Drazen... los épicos enfrentamientos contra el Madrid en los primeros 80 (sobre todo, me acuerdo de uno en el 85 donde destrozó literalmente a Iturriaga y compáñía), la maravillosa Recopa del 88 ya en las filas blancas (con 62 puntos anotados por el angelito), ese Open McDonalds que ennobleció el parquet del viejo Palacio de los Deportes (donde, por cierto, servidor hacía gimnasia a finales de los 70, ah infancia dorada)... Y luego, la NBA. Mejor dicho, los Nets, porque en Portland (¿cuánto tardará este equipo en levantar la cabeza?) aún no estaban preparados para la "invasión europea". Ayer mismo volvieron a echar en NBA + ese estupendo partido contra los Cavs donde el talento chulesco de Petrovic se desplegaba con toda su excelencia: tiros ultraeléctricos (nadie las ha enchufado ni enchufará con tal desparpajo y canibalismo), dribblings descarados (se hizo famoso su pase por debajo de las piernas, que tantas monedas arrojadas le costó en las duras canchas turcas o griegas) y una pasión por el juego voraz y contagiosa. Aún lloramos su trágica muerte y especulamos sobre lo que hubiese conseguido, igual que el caso de Murnau en el cine o Jeff Buckley en la música. Y como curiosidad y bonus track, recordar tal vez su único punto negro: ese chapucero juego "Drazen Petrovic Basket" que Topo Soft lanzó en los locos 80. Según las malas lenguas, el mandamás de la firma era íntimo del manager de Drazen, que estaba a punto de largarse del Madrid. Entonces, Topo fabricó en dos semanas este chapucero juego, al hilo del también horrible sobre Butragueño, aprovechando la suculenta indemnización, según una clásula de su cláusula, que podrían pillar con su ida a la NBA. La jugada les salió redonda, aunque no tanto a los pobres usuarios de Spectrum y Amstrad que picaron (yo tenía Commodore 64, je, je). Por cierto, acabo de abrir un blog sobre videojuegos retros y curiosetes, por si os apetece pasaros: Nivel 256.
Drazen, eres el más grande (junto a Sabonis, Epi, Novitzki y Gallis, el quinteto titular europeo de todos los tiempos, con Meneghin de sexto hombre, claro).